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Oro para Anky
Lo volvió a hacer. La holandesa Anky van Grunsven acaba de revalidar con “Salinero” su título de Campeona Olímpica, al ser unánimemente la mejor para todos los jueces y enjugar la ligera ventaja de Isabell Werth, finalmente plata. El bronce fue para la alemana Heike Kemmer.

La decisión fue unánime. Anky van Grunsven acaba de revalidar, por tercera vez consecutiva, su título de campeona olímpica de Doma Clásica, al ser considerada su Kür sobre “Salinero” la mejor, tanto técnica como artísticamente, para los cinco jueces. Haciendo honor a su conocido apodo de “Reina de la Kür”, la holandesa volvió a marcar la distancia en la prueba musical, donde sumó una nota total de 82,4%, para una media de 78,68, dos puntos más que su rival Isabell Werth, que partía con dos décimas de ventaja tras el Gran Premio Especial.

La alemana había salido tres puestos antes que Anky, y de nuevo pasó un momento de tensión mediada la reprise, cuando “Satchmo”, que acaba de realizar unos magníficos apoyos, volvió a tener problemas tras una transición de passage a piaffé: primero amagó con recular, y unos segundos después, tras una pirueta, se asustó como hace dos días, retrociendo y estando a punto de hacer perder toda opción a la alemana: no fue así, y Werth consiguió otra vez dominar la situación para terminar con 78,1, para una media de 76,65. Era la primera hasta entonces, con diferencia, pero ya se intuía que no iba a ser suficiente si Anky estaba a su nivel habitual con su “Dance of Devotion”. La holandesa, que fue la última en salir a pista, no defraudó, y quince minutos después recibía emocionada la medalla de oro de manos de la Princesa Haya de Jordania, su tercera medalla de oro consecutiva en unos Juegos Olímpicos.

Tras las dos grandes dominadoras de la disciplina, el tercer escalón lo ocupó la alemana Heike Kemmer. Con “Bonaparte”, y a ritmo de un medley de los Beach Boys, Kemmer fue la cuarta mejor del día, aunque su victoria se cimentó en la ventaja que traía del Gran Premio Especial, que fue la que le permitió aguantar el empuje de Steffen Peters, tercero hoy. El estadounidense, penúltimo en la pista, realizó un sensacional ejercicio con el joven “Ravel”: con un fondo electrónico y el Simpathy for the Devil de los Stones, el conjunto se mostró enérgico y fluido en una difícil reprise, plena de ritmo donde brillaron especialmente los cambios de pie. Una gran kür, de las dos o, como mucho, tres mejores del día para todos menos para el Presidente del Jurado, el alemán Gotthilf Riexinger, que dejó muy atrás al americano. Al final, tres décimas dieron el metal a Kemmer sobre Peters: 74,45 contra 74,15.

El quinto puesto fue para Hans Peter Minderhound, sobresaliente en su Kür sobre “Nadine”, particularmente brillante en el piaffé, que terminó con 75,15, para una media de 73,03. Esta nota le sirvió para desbancar del top five a la rusa Alexandra Korelova, con “Balagur”, que realizó una Kür sobre un mix de canciones populares estadounidenses, a veces algo atropellada, pero que sin duda tuvo un castigo excesivo por parte de dos jueces, en concreto el citado alemán y el holandés Fouarge, mucho más duros que sus colegas. Otra casualidad geográfica.

La británica Emma Hindle recuperó posiciones y terminó séptima con “Lancet”, tras un ejercicio en que el Hannoveriano volvió a mostrar su depurada técnica, pese a que la composición no fuera demasiado brillante –aunque en este apartado destacó la sosísima coreografía de la estadounidense Courtney King-. Octava terminó Kyra Kyrklund, que como es habitual en ella se la jugó con un ejercicio difícil que no le salió todo lo bien que habría deseado, y hasta el noveno puesto descendió Berna Pujals. La mexicana fue la responsable de que sonaran los acordes de la guitarra española en Hong Kong, aunque su ejercicio adoleció luego de ciertos desajustes con la música y de un exceso de tensión tanto en “Vincent” como en ella. Al final, un magnífico noveno puesto para la amazona nacida en España en una cita en que sin duda ha competido en unas circunstancias personales muy difíciles, lo que da aún más valor a su resultado.